Amor, medio ambiente, ecofobias y cursiladas prácticas

 

 Imagen: SplitShire-3515sliptshire

El otro día una compañera de un curso  me compartió un artículo, me resultó muy revelador, se llama Ecofobia de Sobel.

Es un artículo pedagógico que muestra que no es positivo hablarles a los niños sobre problemas ambientales ya que les produce frustración , hace que se sienta indefensos e incapaces ante tantos problemas y se asustan, muy  lejos de producir el efecto esperado de concienciación y motivación para que sean parte proactiva de la solución a dichos problemas.Cuenta que para que los niños desarrollen una verdadera  atracción por la naturaleza, por el medio ambiente, primero deben de estar en contacto con los elementos naturales, pasar buenos momentos en el campo, observar los animales, las plantas, saber que función cumple la naturaleza en nuestras vidas, jugar y divertirse, sentirse una parte más de la naturaleza y que la naturaleza sea una parte más de su vida, este nuevo enfoque,  me ha parecido extraordinario.

Me ha hecho recordar mi infancia, entenderme un poco mejor y entender porqué estudié ciencias ambientales, porque quiero contribuir a la concienciación y  al emprendimiento ambiental con este blog.

De pequeña pasé mucho tiempo observando la naturaleza, viviendo en el campo, rodeada de olivares, de la sierra, de animales domésticos y no tan domésticos, de pequeños riachuelos, de árboles frutales de todos los tipos, de plantas silvestres, de monte, de setas, de culebras que me hacían asustarme, pegar un salto y observar desde la distancia, cultivando tomates, pepinos, comiendo tierra, arañándome las piernas, teniendo barro hasta en las cejas, dejando que bichos me picarán, montando a burro, picándome las avispas…

En ese momento no me gustaba, no entendía por qué mis padres me obligaban a estar   “zampada”  todo el verano en el huerto familiar, sin todas las “modernuras” tecnológicas que tenemos hoy en día, yo quería irme al pueblo, estar como todos mis amigos jugando en la calle, o luciendo sus juguetes nuevos, su videoconsolas. Yo solo tenía ese huerto, eso creía.

Pero es algo que con el tiempo he aprendido  a valorar muchísimo, a pesar de todo, de los berrinches cuando me llevaban, de las picaduras de los mosquitos. En el fondo lo disfrutaba mucho, ese contacto temprano con la naturaleza, esas ganas de explorar, de corretear, de jugar, de ver las hormigas, los pájaros, de ver los ciclos  estacionales y su efectos en la vegetación,  como unos árboles tenían hojas en invierno y otros no, de ver como al agua al llover hacía  cursos y arrancaba tierra que se llevaba río abajo, de ver los ciervos en la sierra, todo esa interacción, toda esa libertad, (que yo creía prisión) que me ayudó a desarrollar una visión más global a entender que todo está relacionado con todo y a entender la importancia de tener un medio ambiente sano.

Por todo esto la situación ambiental  del planeta siempre me ha preocupado y ocupado, si es cierto que la concienciación ambiental  cada vez es mayor y que el número de  proyectos respetuosos con el medio ambiente están en a aumento, pero aún así queda muchísimo por hacer.

Por eso creo que todo lo que nos dice Sobel  en su artículo es muy  importante para fomentar el respeto desde el amor a la naturaleza, incluso no sé hasta qué punto poner en práctica esta perspectiva  más positiva sería útil para las personas ya adultas que  de pequeñas no desarrollaron ese “cariño” por la naturaleza.

Recuerdo que a veces veía a la gente ecodespreocupada (me va inventar palabras) como unos inconscientes, casi casi los veía como seres malignos:  ¿pero cómo no entienden?, ¿pero como no reciclan? ¿Que dejas el grifo abierto mientras te lavas los dientes? ¡el mundo está así por gente como tú! ¡No sabes lo que haces! ¡hijo del infierno!  

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… en fin ese tipo de cosas, un poquillo exagerada como buena andaluza, ¡ole! ¡ole!, bueno que me voy del tema.

A lo que íbamos la realidad es que si queremos que más personas se conciencien el mensaje que damos, es muy importante, es por eso que creo que esta  perspectiva, puede ser muy útil.

Y bueno ya para acabar y sacando un poco una reflexión de todo esto creo que el amor es la solución, diréis:  “anda que esta vaya cursilada acaba de soltar”, pues sí una cursilada, pero una cursilada práctica, no lo vamos a negar y al final todos sabemos que lo que importa es  la práctica, como ya dice el título de este blog, y   cómo demuestra la investigación de Sobel que hace referencia  a un amor entendido cómo respeto, admiración y comprensión de los procesos naturales flora y fauna, momentos pasados en el campo. 

¿Y tú que piensas de todo esto, de qué forma crees podemos contribuir a una mayor concienciacion ambiental? ¿Creéis  que este enfoque positivo puede funcionar?

No te cortes, me encantará leerte. Un abrazo.

Rocío

 

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Hola soy Rocío, tengo los apellidos repe: Olivares, Olivares, soy de Cazorla, un bonito rincón serrano andaluz. He estudiado ciencias ambientales, y agricultura ecológica, me encanta viajar, y ayudar a la gente a que cree sus negocios sostenibles, majos y más libres. También me gusta contar mi transición y mis inquietudes hacia un estilo de vida más sostenible. Vivir mejor y cuida el planeta está en nuestra mano. ¿Te animas?

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Comments

  1. Edgar says

    Ahhhh a mi me pasa lo mismo….. veo a gente que no recicla, que deja el grifo del agua abierto mientras enjabona los platos, que tiene la calefacción a toda pastilla mientras que van en pantalón corto y manga corta dentro de casa……..
    Lo que es cierto es que echarles la bronca no sirve, lo que no sé es que hacer……. algo tiene que funcionar, mis padres lo consiguieron conmigo a base de repetición, cada vez que me dejaba una luz encendida iba mi padre me llamaba y tenía que ir hasta donde estaba el interruptor para apagarlo aunque me tocara subir dos pisos y el estuviera al lado de ese mismo interruptor… pero funcionó…. lo que pasa es que, a no ser que sea tu hijo, a ver como le haces hacer eso a alguien sin que te odie y te lo reproche.

    Grandísimo descubrimiento tu blog, ya me he leído el primer artículo, aun me quedan unos cuantos para ponerme al día

    • says

      Hola Edgar

      Muchas Gracias por tu comentario y por tus palabras, cómo bien dices no es fácil concienciar a la gente, pero bueno poco a poco irán viendo el beneficio que supone para ellos, cuidar el planeta.

      Si te gusta el blog únete en el formulario de la parte de arriba del blog, así cada martes te llegará el artículo que publico, y mas información que puede servirte, así es más cómodo, porque te llega directamente al correo, pero si prefieres venir y leer a tu bola, también me parece bien, lo digo por si te resulta más útil!

      Saludos Rocío.

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